El Essie Bordeaux es uno de los tonos más icónicos, elegantes y vendidos a nivel mundial de la marca. Como su nombre lo indica, es un esmalte de uñas de color vino tinto profundo, sofisticado y clásico (un rojo borgoña oscuro con un subtono sutilmente cremoso) que emula el color de un buen vino de Burdeos.
Es el tono atemporal por excelencia, perfecto para aportar un aire de lujo silencioso, formalidad y pulcritud a las manos en cualquier temporada del año.
Esto es exactamente lo que ofrece y para lo que sirve:
1. Color de alta costura y acabado ultrabrillante
Efecto gel natural: Su fórmula clásica ofrece un acabado con un brillo impecable de larga duración que imita el aspecto del esmalte semipermanente, pero sin necesidad de usar lámpara UV.
Tono modulable: Con una sola capa se obtiene un tono rojo vino traslúcido y vibrante. Con dos capas se logra ese borgoña oscuro, opaco, profundo y lujoso que caracteriza al Bordeaux.
2. Fórmula profesional de alta calidad (Longwear)
Es un esmalte de larga duración y alta resistencia a los descascarados cotidianos.
Su consistencia es fluida y autonivelante, lo que evita que queden marcas de brochazos en la uña, garantizando una aplicación completamente homogénea.
3. Brocha de precisión ("Easy Glide")
Cuenta con la famosa brocha plana y de corte ancho exclusiva de Essie, la cual se adapta perfectamente a la forma de la uña para cubrirla por completo en una o dos pasadas, minimizando los errores en las cutículas.
¿Cómo se aplica correctamente para un acabado de salón?
Para maximizar la duración de este tono tan oscuro (donde cualquier detalle se nota más), se recomienda seguir el sistema de tres pasos:
Paso 1: Base Coat: Aplica una capa de base transparente de Essie (como Here to Stay o Strong Start). Esto protege la uña natural de la pigmentación oscura del vino y mejora la adherencia del color.
Paso 2: Dos capas de Bordeaux: Aplica una primera capa fina y déjala secar un par de minutos. Luego, aplica la segunda capa para sellar la opacidad profunda y el color real del esmalte.
Paso 3: Top Coat: Finaliza con una capa de brillo protector (como Speed Setter o Gel Setter de Essie) para sellar el color, aportar un brillo espejo y acelerar el tiempo de secado.
¿Para quién es ideal? Para clientas que buscan una manicura sofisticada, impecable y ejecutiva. Es el tono oscuro "comodín" que favorece a todos los tonos de piel, haciendo que las manos se vean estilizadas y muy limpias de forma instantánea.